
Con “Shake”, Nessa May no da un paso: acelera. El nuevo single marca un giro decidido hacia un sonido más físico, inmediato y sin filtros, donde la estética ochentera se entrelaza con la pegada del drum & bass en un cruce que prioriza el pulso y la energía por encima de cualquier artificio. El resultado es un tema que se siente en el cuerpo antes que en la cabeza, diseñado para impactar desde la primera escucha y dejar huella en pista.
Pero “Shake” no es solo una evolución sonora; es también un relato en movimiento. La canción captura el instante exacto en el que todo se quiebra y, al mismo tiempo, se ordena: el momento de soltar, de cortar con lo que pesa y de tomar el control sin mirar atrás. Nessa May convierte esa tensión emocional en combustible creativo, transformando la ruptura en impulso y la vulnerabilidad en determinación.
En este nuevo capítulo, la artista redefine su narrativa con una actitud más firme y consciente. “Shake” funciona como bisagra entre etapas: cierra un ciclo marcado por el desgaste y abre otro donde la libertad creativa y personal se sitúan en primer plano.
Con raíces en Guinea Ecuatorial y un recorrido entre España y Reino Unido, Nessa May construye su identidad desde la mezcla cultural, integrando influencias del afrobeat, el pop contemporáneo y el rap en una propuesta de fuerte vocación rítmica. Lejos de encasillarse, apuesta por un universo sonoro en constante mutación, donde cada lanzamiento amplía sus propios límites.
Tras consolidar una base sólida dentro del circuito independiente, la artista continúa ganando proyección internacional. En 2026, llevará esta nueva etapa al directo con una gira prevista en España y Reino Unido, donde “Shake” promete convertirse en uno de los momentos clave del repertorio.
