Entrevista con Muyaio

Entre canciones que retratan la ansiedad contemporánea y monólogos cargados de ironía sobre la vida hiperconectada, Sergio Oramas continúa ampliando los límites de su proyecto artístico. El músico y creador canario regresa con Scroll Infinito, un nuevo EP que transforma el caos digital cotidiano en materia prima para un espectáculo híbrido donde conviven el pop alternativo, la sátira y el stand-up comedy.

Con una propuesta cada vez más personal, Oramas afianza ese universo sonoro de tintes tropicales y espíritu indie que ha venido desarrollando en sus anteriores trabajos, mientras profundiza en las contradicciones de la relación entre tecnología y humanidad. El resultado es un lanzamiento que no solo funciona como obra musical, sino también como experiencia escénica, llevando sus canciones y reflexiones al directo desde un enfoque tan crítico como divertido.

La publicación de Scroll Infinito llegará además acompañada de una edición limitada en cassette con solo 50 copias, incluyendo fragmentos de los monólogos del show y material adicional de la discografía de Muyaio. La presentación oficial tendrá lugar el próximo 15 de mayo en Ultralocal Records, en una cita que servirá para descubrir de cerca una propuesta tan inclasificable como actual.

Ciertamente si. Es una continuación de una parte de mi discurso, que ya estaba presente en 7 Pecados Tropicales también. Y en mi show de stand up, Scroll Infinito, y en el cassette que edito también, reúno todas esas canciones que van sobre esta temática, y le dan un toque conceptual y temático al espectáculo, como si de un disco conceptual se tratara, el cual he ido soltando en fascículos en los últimos años, y ahora reúno. En cualquier caso no creo que lo haya dicho todo ni mucho menos, este tema tiene mucha miga.

Me juzgo a mi, me retrato a mí, me río de mí mismo, si alguien se siente identificado es cosa suya. Cuento las cosas que me pasan, pero podrían pasarle a cualquiera, y las analizo y las digiero desde mi punto de vista, y ahí puede haber una reflexión, o una ironía, pero nunca sermoneo. 

Si, las 3 canciones son muy diferentes entre sí en lo musical, voy del bolero al pop y del pop a una mezcla de géneros tropicales que ya no sé ni cómo llamar. Son canciones que llevo trabajando bastante tiempo, así que cada una ha tenido tiempo de crecer, madurar y encontrar su lugar natural, y en verdad lo que las une es más la letra y la temática que la música en sí.

Totalmente, está hecha con saña. Es muy duro ser un músico emergente, y estoy hasta las narices de que no me contesten, de mis propios compañeros del gremio, tan difícil es decir que no? Creo que aún falta mucha terapia en nuestra sociedad de hoy en día. 

Siempre he sido un culo inquieto, fui un empollón de pequeño, pero la música me salvó, y siempre fui creciendo con esa doble vida, del artista y el ingeniero, hasta que conseguí reunirlas ya a mis 30 cuando hice el doctorado en informática musical. Y luego la comedia pues es la novedad, porque siempre me enrollaba hablando en los conciertos y quise aprender cómo podía hacerlo mejor, y empecé a tirar del hilo, y así llevo 2 años ya aprendiendo el gremio.

Como decía, me encanta hablar en los conciertos, contar historias, hacer reír, y el stand up me permite profesionalizar eso. Antes siempre improvisaba, pero en stand up no puedes solo improvisar, hay un trabajo muy fuerte detrás de escritura, de ensayo. Es un desafío y al mismo tiempo una nueva ventana de comunicación con el público. Creo que todavía solo estoy comenzando con esto, sigo siendo un aprendiz.

Sí, y de todos ellos bebe Arístides Moreno, que quizás es mi referente más directo. Yo en el 2000 viví un concierto de Arístides en Madrid, en el Colegio Mayor Chaminade, donde yo vivía, y luego fuimos a cenar con él, fue una experiencia que me marcó, creo que desde ahí vi que ese era mi camino, aunque me costó unos años encontrar mi voz como escritor de canciones.

En Muyaio tengo libertad total, independencia, yo marco todos los tiempos, los objetivos, y no dependo de nadie. Cuando estás en un grupo tienes que lidiar con otras personas, y cuando todos estáis en la misma va como una moto, pero cuando cada uno está a la suya es un lastre. Me he acostumbrado a la libertad, como esa persona que vive sola desde siempre, que luego le puede costar acostumbrarse a la convivencia. Pues así estoy yo, disfrutando de mi libre albedrío musical.

Sobrevivo, que ya es mucho, pero es duro. La semana pasada celebraba que un reel mío había llegado a 1500 seguidores, entonces me di cuenta que hace dos años eso era lo que conseguía con cualquier reel. El algoritmo de Instagram ha virado hacia la viralidad por encima de todo. Es muy complicado, somos creadores de contenido dedicando una parte de nuestro tiempo enorme a crear contenido para Instagram, para que se enriquezcan con nosotros. En verdad tal vez hemos perdido más que ganado los músicos independientes con las redes sociales.

Que dijera, he conectado 100% contigo, me he visto reflejado, y me ha hecho pensar, y reir. Ese es el objetivo.

La música es mi vida, mi trabajo, mi pasión. Es un lenguaje de comunicación maravilloso, capaz de guardar y transmitir una emoción, un recuerdo, un modo de ser. Es una forma de conectar con la gente, y al final eso es lo que busco, conectar con personas, con colaboradores, con el público, y la música es la mejor herramienta que tengo para conseguirlo.

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