Entrevista con El Gavira

Pues sí, justo empezó como una idea para una película. Les presente la idea a unos amigos en una productora y por cosas de la vida no la llegamos a hacer. Un año y pico despues se me sumaron unos cuantos duelos y de repente la idea volvió a mi cabeza, pero esta vez decidí traerla en forma de canciones.

Todo 2025 me lo pasé en viajes de alsa de 8 horas entre La Manga y Madrid fui una semana al mes durante todos los meses del año. Utilice mi pensión de orfandad todo lo que pude para escapar de Madrid cada vez que me hizo falta para escribir este disco.

Y tanto, al final esa canción es La Manga, y La Manga no fue solo el escenario de mi disco, tambien fue el Purgatorio que habite durante un año para tratar de resolverme a mi mismo.

Sí, la verdad es que como este disco me salió de dentro como un estornudo, no tome mucho tiempo para pensar en el estilo, solo queria soltar todo lo que tenia dentro lo antes posible para poder liberarme un poco de la situación. Pero me gusta mucho. Inconscientemente imprimí en las canciones todas las influencias que tenia en ese momento: Mar Pujol, Labi Siffre, Fontaines D.C. , La cabra mecánica…

Menos mal que aparecieron y le dieron la vuelta a la canción, sino habría quedado un tema cursi y repipi. Una canción triste para un disco triste. Gracias a ellas hay un respiro de cachondeo entre tanta lágrima.

Sin duda. Por lo menos lo que fui el año pasado. Este año estoy menos triste y más ruidoso. Pero si si, por ahora se acabo la broma. Pero quien sabe, quizá la semana que viene me da por cantar sobre el romance secreto de Rufián y Vito Quiles.

Una aventura, un cambio de paradigma en lo que significan mis directos. Mucho más teatro, mas puesta en escena, otra formación. Tengo ganas de ver como lo acoge el público.

Canciones nuevas, canciones viejas y muchas, muchas diapositivas de PowerPoint.

Cuando llegas al final de esa calle infinita que es La Manga te encuentras con la gola de las encañizadas. En ese punto encuentras unos postes de electricidad que atraviesan el mar y algunas casas de pescadores abandonadas en medio del agua. Esas casas abandonadas en medio del agua son mi disco.

Mi religión. La música es mi profeta y mi más allá.

Deja un comentario