La Música que nos Marcó: Sol Margueliche

La música que nos marco-7

La artista argentina Sol Margueliche nos presenta su nuevo single ¨Fluir¨, un tema que se lanzo hace pocas fechas, como una respuesta creativa ante los embates de estos tiempos difíciles. Con la fuerza del mar y de las corrientes cíclicas de la vida, esta canción reggae es un llamado a fluir frente a las trabas y la indiferencia, a resistir y a encender nuestro fuego interior. Ahora recibimos su visita en La Música que nos Marcó para saber un poco más sobre sus influencias. 

  • “Diario” – Cultura Profética.

“Diario” de Cultura Profética es un disco de reggae en español que me reveló luz, profundidad, anhelos, poesía, lucha, caminos y también juego. Es un sendero por el que se puede caminar con el corazón abierto. Dentro del reggae, hay una gran variedad de géneros y ellos, con cada canción, pintan su mundo, paseando por distintos estilos. Eso me inspiró a sentir, a creer que lo que yo tenía para ofrecer también merecía ser compartido. Sus letras nos hablan claro: «Sacarme el polvo de ciudad», «donde mi verso no alcanza», «somos fruto de nuestro ayer», «días intensos no se pa ti, pero pa, mi cada instante escarba más adentro», “Cuantas historias lleva un alma en vida”. Y aquí estoy, con ese mismo espíritu. Para mí, este disco es puro vuelo. Me llegó en esos intercambios piratas de música en MP3, cuando, allá por el 2000, compartir canciones era una forma de entregarnos amor y de «soñar a otro nivel».

  • «Mamagubida» – Tryo.

“Mamagubia” de Tryo llegó a mí en aquellas carpetas de MP3 que intercambiábamos de manera pirata entre amigos. Recuerdo descubrir sus canciones de reggae con guitarras que nos envolvían, mientras intentábamos descifrar las letras. Siempre amé la soltura de su música: las risas, los ruidos vocales, la percusión, y la intensidad tan bien lograda, que te hace sentir como si todo estuviera siendo grabado en vivo. Más tarde me di cuenta de que muchas de sus grabaciones eran, de hecho, de recitales en vivo, y descubrí que tenían una discografía mucho más amplia. Me impactó también enterarme de las ideas y luchas sociales con las que siempre se han identificado: la crítica al sistema político, la globalización, la desigualdad social, el respeto por el medio ambiente y la defensa de las libertades individuales. Aunque no entendía el francés en ese entonces, ¡sí que entendía el mensaje! Jajaja. Que luego me ayudarían a pensar mis canciones. 



  • «Rompiendo la red»- Chango Farías Gómez y La Manija.

“Rompiendo la Red” de Chango Farías Gómez y La Manija llegó a mis manos como un regalo especial de mi tío Ricardo cuando cumplía 23 años. En ese momento, ya estaba metida en la música, haciendo coros en bandas de reggae y escuchando a referentes como Bob Marley, Pablito Molina con Lumba, entre otros. Pero este disco fue un punto de inflexión para mí, porque me conectó con mi propia mezcla cultural y nacional. Me hizo reflexionar sobre cómo podía hacer música desde mi lugar, en qué país componía, y cómo mi identidad argentina, con toda su riqueza folclórica y sus voces, se entrelazaba en mis canciones. Frases como «Yo no canto por cantar no más» evocan esa conexión con la tierra, el viento, las montañas y el viaje interior. Y la pregunta «¿Dónde está aquel pajarillo que canta sobre el limón?» es un recordatorio de que nuestras raíces están profundamente arraigadas en esta tierra. Las mixturas musicales, los géneros, son etiquetas que ayudan a la industria a clasificar y vender, pero la música en sí es libre, sin límites. Es un vehículo hacia lo más profundo si te atreves a escuchar y sintonizar con ella. Este disco rebosa de magia pura. Como dicen en sus versos: «Si me querés conocer, pásate por el jardín, ahí está mi nombre escrito en la hoja de un jazmín».



Deja un comentario