De Rancho vuelve a Madrid con “Notre Dame” bajo el brazo y una nueva parada en Sala El Sol

Después de un verano con kilómetros, escenarios y muchas horas de carretera, De Rancho vuelve a Madrid para reencontrarse con su público en una de esas fechas que tienen algo de especial. El próximo 16 de octubre, Sala El Sol será el punto de encuentro de una banda que llega con canciones nuevas, un disco todavía en plena rodaje y un repertorio que ya empieza a jugar con la categoría de clásico entre sus seguidores.

La cita servirá para repasar Una flor entre los ladrillos, el segundo álbum de estudio de De Rancho, pero también para comprobar en directo hacia dónde está llevando el grupo su mezcla de pop rock, rumba y folk, una combinación que han ido haciendo cada vez más reconocible a base de carretera y escenarios. Canciones como “En el mismo bar” o “Frases de taza” han ayudado a construir esa conexión con el público, acumulando millones de reproducciones y consolidando una trayectoria que no parece tener demasiado interés en quedarse quieta.

Y precisamente de movimiento habla su nuevo lanzamiento. “Notre Dame” llega como una nueva pieza dentro de un 2026 especialmente activo para la banda. El título remite inevitablemente a aquella imagen de la catedral de París envuelta en llamas, pero De Rancho utiliza esa referencia como punto de partida para hablar de algo bastante más cercano: las cosas que desaparecen, las relaciones que cambian y todo aquello que permanece en nuestra vida incluso después de que una historia haya terminado.

La canción se mueve entre los recuerdos de lugares compartidos, objetos cotidianos y pequeñas rutinas que sobreviven a quienes las construyeron. Pero “Notre Dame” no se queda únicamente en la nostalgia. Su mirada apunta también hacia el cambio, hacia esas expectativas que se transforman con el paso del tiempo y hacia la necesidad de entender que quizá el camino tenga tanto peso como ese destino que durante tanto tiempo parecía lo más importante.

El nuevo single se incorpora así a una etapa especialmente productiva para De Rancho, que durante 2026 también ha puesto en marcha Cobertizo, una serie concebida como un espacio creativo para explorar una vertiente más orgánica de su sonido. “Ese lugar (Cobertizo Vol.1)” fue el primer capítulo de este proyecto, al que se sumó después “Qué sería de mí”, una nueva incursión en la rumba que vuelve a demostrar que la banda no entiende las etiquetas como fronteras demasiado estrictas.

En el origen de esta etapa está Una flor entre los ladrillos, un álbum producido por Alex James Walker y Nigel Walkerque refleja el crecimiento de un grupo que ha ido encontrando su sitio sin renunciar a mezclar influencias. Rock, canciones de raíz popular, rumba y folk conviven en un repertorio pensado para funcionar tanto en plataformas como, especialmente, cuando las canciones salen del estudio y se enfrentan al público.

Ahora toca comprobarlo en Madrid. El 16 de octubre, De Rancho aterriza en Sala El Sol después de un verano de conciertos y con “Notre Dame” recién incorporada a su repertorio. Una nueva oportunidad para ver en qué punto se encuentra una banda que sigue avanzando a golpe de canciones y que, a estas alturas, parece tener claro que lo suyo consiste precisamente en no quedarse demasiado tiempo en el mismo sitio.

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