
Con un primer disco que marca el punto de partida de una historia que promete recorrido, Solber se presenta en escena con un sonido propio y una clara intención de hacerse un hueco en la nueva escena musical. Su álbum de debut, Primera Parada, reúne canciones que hablan de búsquedas, experiencias y emociones cotidianas, pero lo hacen desde una perspectiva personal y sin demasiados filtros. Hablamos con la banda sobre este primer trabajo, el proceso que hay detrás de sus canciones y todo lo que queda por descubrir a partir de esta primera parada.
● Primera Parada ya está en la calle. ¿Qué significa para ti este primer álbum y por qué decidiste darle ese título?Parada ya está en la calle. ¿Qué significa para ti este primer álbum y por qué decidiste darle ese título?
Primera Parada significa, sobre todo, cumplir algo que durante mucho tiempo parecía lejano. Hacer un álbum, terminarlo y ponerlo fuera ya es un pequeño sueño cumplido.
Y lo de Primera Parada tiene bastante que ver con cómo entiendo este proyecto. No quería que sonara a un punto de llegada, sino todo lo contrario. Es la primera parada de un viaje que no sé exactamente dónde me va a llevar. Lo importante era arrancar.
● Las once canciones del disco parecen formar parte de un mismo viaje emocional. ¿Qué historia querías contar con este trabajo?
Realmente no me senté a escribir un disco con una historia cerrada en la cabeza. Las canciones fueron apareciendo en momentos diferentes y, cuando las junté, me di cuenta de que todas tenían algo en común: hablaban de cosas que me habían pasado, de personas, de cambios, de recuerdos y de momentos en los que necesitaba decir algo.
Creo que el viaje está precisamente ahí. En escuchar el disco y reconocer distintas etapas, aunque no estén contadas de una manera completamente lineal.
● En tu música conviven el pop-rock, el folk y la esencia del country. ¿Cómo nace esa combinación de influencias?
Creo que nace de escuchar música muy diferente desde siempre y no tener demasiado interés en ponerme límites. El rock y el pop forman parte de mi manera de entender una canción, pero también me atrae muchísimo esa forma de contar historias que tiene el folk y, especialmente, el country.
No intento que una canción suene a una cosa concreta. Si una guitarra, una melodía o una forma de contar lo que quiero decir me lleva hacia ahí, simplemente la sigo.
● La honestidad y la emoción son dos elementos muy presentes en tus canciones. ¿Qué papel juegan en tu proceso creativo?
Para mí son fundamentales. Cuando escribo intento no pensar demasiado en si algo va a gustar o si queda bonito. Primero necesito que tenga sentido para mí.
A veces una canción nace precisamente de decir algo que no sabía cómo expresar de otra manera. Supongo que por eso la emoción acaba estando tan presente: porque antes de ser canciones, muchas veces son cosas que necesitaba sacar de dentro.
● Amor, cambios, despedidas y nuevos comienzos son algunos de los temas que atraviesan el álbum. ¿Por qué te interesaba hablar de estas experiencias universales?
Porque son cosas que nos pasan a todos. Podemos vivirlas de maneras completamente diferentes, pero creo que hay emociones que, aunque sean muy personales, terminan siendo universales.
Además, me gusta pensar que una canción puede contar algo muy concreto de mi vida y, al mismo tiempo, hacer que otra persona piense en la suya. Ahí es cuando siento que la canción realmente ha encontrado su sitio.
● ¿Hay alguna canción de Primera Parada que represente especialmente el espíritu del disco?
Creo que Primera Parada tiene un poco de todas, pero si tuviera que elegir una, probablemente diría Bailar sobre el abismo.
Aunque quizá lo bonito del disco es que cada canción representa una parte diferente del viaje.
● Escuchando el álbum se percibe una clara vocación por contar historias. ¿Qué importancia tiene la narrativa en tu forma de componer?
Muchísima. Me gusta que las canciones cuenten algo. No necesariamente una historia con principio y final, pero sí que haya una sensación, una escena, una persona o un momento detrás.
Supongo que soy un poco más de “te cuento lo que me pasó” que de “te voy a explicar cómo me siento”. Y muchas veces contar una historia acaba siendo la mejor manera de explicar cómo te sientes.
● ¿Qué te gustaría que descubriera el público sobre Solber al escuchar este primer trabajo de principio a fin?
Me gustaría que descubriera a una persona normal intentando hacer canciones con las que sentirse representado. No pretendo aparentar que tengo todas las respuestas ni contar una vida extraordinaria.
Simplemente quiero contar la mía de la forma más honesta posible. Y si alguien escucha el disco y encuentra una frase, una melodía o una historia que siente que también podría ser suya, para mí ya merece la pena.
● ¿Cómo imaginas la evolución de tu proyecto a partir de esta primera parada y qué objetivos te marcas para el futuro?
Ahora mismo intento no pensar demasiado lejos. Quiero seguir haciendo canciones, tocar en directo y conseguir que cada vez más gente conozca a Solber.
También quiero aprender. Este primer disco me ha enseñado muchísimo, y estoy seguro de que el siguiente será diferente precisamente porque ya no soy exactamente el mismo que empezó a hacer Primera Parada.
No sé cuál será la siguiente parada, pero sí sé que quiero seguir viajando.
● Si tuvieras que invitar a alguien a escuchar Primera Parada con una sola frase, ¿qué le dirías?
Que se suba sin saber muy bien dónde vamos, que son once canciones y que, con un poco de suerte, en alguna de ellas se va a reconocer.
● Y para terminar, ¿qué significa para ti la música?
La música es una forma de decir cosas que, hablando, muchas veces no sé decir.
Es también memoria. Hay canciones que te llevan directamente a una persona, a un verano, a una etapa de tu vida. Supongo que eso es lo que más me gusta de ella: que puede convertir un momento que ya pasó en algo al que puedes volver.
Y, en mi caso, ahora también es una manera de contar mi propia historia.
