
La artista azoriana Marisa Oliveira vuelve a escena con “Procrastinar”, un single que transforma uno de nuestros deportes favoritos —dejarlo todo para luego— en una canción tan pegadiza como ingeniosa. Lejos de dramatizar, Oliveira se apoya en el humor y la ironía para convertir ese bucle de excusas, listas infinitas y “empiezo mañana” en un relato cercano y reconocible desde el primer verso.
El tema avanza con ligereza, casi como una conversación interna que todos hemos tenido alguna vez, saltando entre buenas intenciones y distracciones inevitables. Todo ello envuelto en un tono fresco y despreocupado que, sin perder mordiente, retrata con acierto esa sensación de tiempo que se escapa mientras seguimos posponiendo lo importante.
En lo musical, “Procrastinar” se mueve con soltura entre el funk, el pop y el rock, con una base dinámica que invita al movimiento y una guitarra clásica que actúa como hilo conductor, reforzando la identidad sonora de la artista. Este lanzamiento marca además un cambio de rumbo: Oliveira deja a un lado la introspección de trabajos anteriores para abrazar una faceta más luminosa, irónica y expansiva.
En esta evolución resulta clave la figura de Marcos Fernández, productor y multiinstrumentista que acompaña a la artista desde 2025. Su experiencia —que combina docencia internacional, dirección artística y colaboraciones con nombres como Plácido Domingo o Susana Lubrano— aporta una capa extra de solidez y amplitud a este nuevo capítulo.
Nacida en São Miguel (Azores), Marisa Oliveira lleva años construyendo una trayectoria sólida. Durante casi una década fue la voz al frente de The Code, proyecto que cruzó fronteras y logró reconocimiento en los International Portuguese Music Awards, donde obtuvo varios galardones. Su música también ha formado parte de producciones televisivas en Portugal, ampliando su alcance más allá de los escenarios.
Su paso por La Voz Portugal en 2019 supuso otro impulso en su carrera, consolidando una propuesta donde conviven el pop, soul, funk, folk y rock, con sutiles matices latinos y una voz grave que se distingue con facilidad. Ahora, con “Procrastinar”, Oliveira inaugura una nueva etapa en la que la energía y el guiño cómplice al oyente toman el control.
