
- Lima Negra nace en Granada, pero no parece responder al cliché sonoro asociado a la ciudad. ¿Os sentís parte de esa escena o más bien un accidente dentro de ella?
Sentimos que somos un accidente dentro de ella. Nunca nos ha gustado sentirnos muy identificados con las escenas, corres el riesgo de encontrarte demasiado cómodo y quedarte atrapado en ellas. En nuestra experiencia como miembros de bandas en diferentes ciudades y dependiendo de qué se entiende como escena (porque puede ser un concepto muy amplio que abarque muchísimos elementos), creo que muchas gozan de un toque secta un poco friki que ayudan poco al artista, pueden ser algo así como un sentimiento nacionalista enaltecido. Lo bueno es nadar entre todas esas escenas o patrias y quedarte con lo que pueda aportar algo positivo.
- Se os describe como una especie de Doherty y Barat pasados por el filtro de Juan Perro o Willy DeVille. ¿Os reconocéis en esa mezcla de referentes?
Nos fascina esa idea de Doherty y Barat en busca de la Arcadia donde todo es perfecto en contraposición con los eventos que suceden en el camino a ese refugio o tierra prometida que sólo existe en nuestro imaginario, como especie de salvavidas para seguir adelante y no caernos. Es una fantasía humana y artística que creo que podemos compartir con ellos y con otros muchos.
- Lima Negra gira en torno a vosotros dos, pero el proyecto se ha ido llenando de músicos y personajes diversos. ¿Cómo ha afectado eso al sonido del grupo?
Gracias a ellos hemos podido conseguir el sonido que buscábamos. Es importante conocer nuestros límites. Nosotros hemos creado las canciones pero para llevarlas al plano que buscábamos no lo podíamos hacer solos. Junto con La Josefa de Producciones Peligrosas al mando de la producción y rodeados de los que nosotros consideramos los mejores músicos de la ciudad, hemos conseguido sacar adelante este álbum. Tuvimos la inmensa suerte de poder contar con todo ese equipazo que siempre ha colaborado con entusiasmo tanto en las sesiones de grabación como posteriormente en ensayos. Sin ellos todo hubiese sido infinitamente más cutre.
- Vuestro disco Peligros suena a banda de rock intentando no romperse al jugar con otros lenguajes. ¿Era esa la intención desde el principio?
Creo que el elemento rock está en nuestras entrañas, y no ha sido el caso, pero si hubiésemos intentado deshacernos de él no hubiese sucedido y tampoco hubiese funcionado. Lo que sí es cierto y mostramos en este álbum es la versatilidad del rock & roll. Para nada es incompatible poder coquetear con sonidos urbanos más modernos, con bases rítmicas que se acercan al reggaeton o con el flamenco por ejemplo. En el caso del mundo del flamenco, algo que hasta hacía poco era bastante desconocido para nosotros, y cada día vamos conociendo un poquito más, me hace sentir que el punk no lo inventaron los ingleses en los 70s, lo inventaron muchísimo antes los flamencos, ellos tienen la auténtica actitud punk.
- Aun así, en muchos momentos da la sensación de que encontráis esa “canción pop perfecta” que buscabais. ¿Os sorprendió el resultado?
Si y no. Estamos extremadamente orgullosos y satisfechos con este álbum. Pero a la vez creo que todavía no hemos llegado a nuestra mejor versión. Todavía queda muchísimo recorrido. Espero nunca sentir que he llegado a esa canción perfecta la cual no puedo superar porque el sentimiento de frustración de miras al futuro sería complicado de gestionar. Cada mañana nos levantamos y empezamos a escribir en busca de nuestro “No mires a los ojos de la gente”.
- El álbum funciona también como un diario personal sin censura, lleno de errores, aeropuertos mal elegidos y decisiones discutibles. ¿Escribir desde el fracaso es más honesto?
Desde mi punto de vista lo hacemos desde el éxito. Es un gran éxito que sucedan cosas. Para poder sobrevivir a una vida hedonista hay que ponerle un toque de estoicismo, aunque pueda sonar contradictorio. Los estoicos me han enseñado que no existe lo bueno ni lo malo, eso son juicios de valor que hacemos desde nuestro ego. Todo son éxitos y se dan porque se tienen que dar. La fiesta de la vida, la belleza no está solo en las subidas, también está en las bajadas, es la dualidad. Tenemos miedo a entrar en una vida monótona, cuando no suceden cosas las provocamos. No me haría un favor a mi mismo si me lamentase o percibiese como un fracaso lo que a vista de otros podría ser una cagada. Son vivencias, aprendizajes y encima corren el riesgo de acabar en una buena canción. Es maravilloso.
- El protagonista de Peligros es un antihéroe romántico, nunca inocente, incapaz de huir a tiempo. ¿Hay algo autobiográfico en él?
Absolutamente todo. Como anuncian al comienzo en una película basada en hechos reales, puede que personajes, hechos o lugares se hayan desvirtuado ligeramente en la obra, pero si, “Peligros” es un álbum autobiográfico, contamos lo que hemos vivido.

- Hay una sensación constante de desorden, de falta de un relato lineal. ¿Os preocupaba darle una estructura clara al disco?
Comenzamos introduciendo al personaje en el primer tema y como el mundo se derrumba en su cara y luego en cada canción vamos contando las diferentes hazañas o historias vividas mientras el planeta sigue en caos, nunca lo había planteado de este manera, pero ahora pensando en esta pregunta creo que tiene un pequeño toque al método gonzo de Hunter S. Thompson.
- Se os define como “la banda más errática de todas”. ¿Lo sentís como una etiqueta incómoda o como una bandera?
Creo que es nuestra bandera. Una cadena de acontecimientos absurdos e impredecibles conducen nuestros días y nos han traído hasta el punto en el que estamos ahora. A veces sentimos cierto estado de alerta esperando qué viene después, pero siempre acabamos salvando los muebles y pasando al siguiente capítulo.
- Para quien se acerque por primera vez a Peligros, ¿qué debería esperar?
Un álbum escrito con muchísima honestidad, donde no nos ha dado miedo reflejar nuestro lado humano, valiente y cobarde, donde musicalmente también nos hemos adentrado en nuevas tierras que hemos ido descubriendo poco a poco con la ayuda de artistas maravillosos que nos han acompañado en el camino. De todo ese cocktail ha salido Peligros, con un sabor difícil de encasillar.
- ¿Qué significa para vosotros la música?
Lo que acompaña nuestra melancolía en momentos de tristeza, la euforia en momentos de exaltación y en la cotidianidad de estar fregando los platos. El motor de nuestras vidas.
