LUIS BREA regresa con su nuevo single «SUSÁN»

Tres años después de Corazón azul, Luis Brea vuelve a escena con “Susán”, un single que demuestra que sigue teniendo el radar afinado para convertir lo cotidiano en algo magnético. El compositor madrileño regresa a ese territorio donde se siente más fuerte: historias que parecen pequeñas, casi domésticas, pero que esconden giros capaces de descolocarlo todo.

“Susán” arranca como una crónica nocturna: dos personas que comparten confidencias sobre el amor, el tiempo y las decisiones que pesan más de lo que deberían. La protagonista habla, reflexiona, se abre. Todo fluye con la calma tensa de una conversación que podría cambiar algo importante. Y entonces aparece el factor imprevisible: una antigua relación del narrador irrumpe en escena y desata una reacción en cadena.

La noche se enreda. Los recuerdos vuelven sin pedir permiso, los silencios empiezan a decir más que las palabras y lo que parecía una cita con expectativas claras se convierte en un terreno resbaladizo. A la mañana siguiente, toca escuchar la verdad: una historia esporádica con esa ex que nunca terminó de irse del todo. “Susán” captura justo ese instante en el que entiendes que cualquier plan puede saltar por los aires en cuestión de minutos.

En lo musical, Brea se permite ir un paso más allá. La canción comienza con una introducción serena y ligeramente psicodélica, donde la voz entra casi a contratiempo, fundiéndose con la instrumentación. Después, acelera y muta: cambios de ritmo, dinámicas que se expanden y una estructura menos previsible de lo habitual, rozando por momentos terrenos progresivos.

La producción corre a cargo de su colaborador habitual, Luca Petricca, y se apoya en una base armónica con fuerte aroma americano. Hay ecos de Bo Diddley, J.J. Cale o Tom Petty en esa mezcla de country, blues y rock con pulso narrativo.

El resultado es una canción ambiciosa, que combina relato y riesgo sin perder gancho. “Susán” no solo suma un nuevo capítulo a la trayectoria de Luis Brea: confirma que sigue dispuesto a incomodar un poco, a jugar con la estructura y a contar historias donde nadie sale exactamente como entró.

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