Marcelo Champanier nos habla en El Laberinto de estar atrapado entre lo que se es y lo que se busca

Perderse también puede ser una forma de avanzar. Sobre esa idea se construye “El Laberinto”, el nuevo single de Marcelo Champanier, una canción que profundiza en las zonas menos cómodas del recorrido emocional y artístico del músico argentino.

El tema forma parte del camino que desembocará en su próximo disco grabado en directo en la mítica sala Honky Tonk de Madrid, un escenario que aporta a la canción una atmósfera desnuda y sin artificios. Ahí, Champanier deja que la interpretación respire, capturando la esencia más honesta de su propuesta: cercanía, verdad y emoción sin filtros.

“El Laberinto” se mueve entre dudas, contradicciones y decisiones que no siempre conducen a una salida clara. La letra utiliza la metáfora del extravío como reflejo de un proceso vital en el que caer, retroceder o detenerse forma parte del aprendizaje. No hay respuestas cerradas, pero sí una voluntad firme de seguir caminando.

Con una interpretación intensa y profundamente humana, Champanier transforma la confusión en relato y la fragilidad en fuerza expresiva. La canción habla de preguntas sin resolver, de la tensión entre lo que somos y lo que buscamos, y de la valentía que implica continuar incluso cuando el rumbo no está definido.

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