La Música que nos Marcó: Chucky Limón

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Nos sentamos a descubrir a uno de esos proyectos que te ponen la piel erizada. Se trata de Chuky Limón, quien visita La Música que nos Marcó. Es difícil reducir la lista a solo tres álbumes que le hayan marcado, ya que la música siempre ha sido una gran influencia en su vida. Acaba de presentar ¨Todo Lo Que Sé Acerca de Nada” es el álbum número 33 del músico argentino, pero residente en Alemania,  Chuky Limón. Estos trabajos sobresalen por su originalidad, profundidad artística y como le influenciaron a nivel personal y musical. Ojalá quienes no los conozcan, los descubran y disfruten tanto como el lo hizo.

1) María Gabriela Epumer – “Perfume” (2000).

Este disco fue un descubrimiento clave en mi vida. Tuve la suerte de asistir al lanzamiento en Tower Records, en Cabildo y Juramento, un lugar que ya no existe pero que fue icónico para los melómanos porteños. Perfume me cautivó desde el primer momento por su diversidad sonora: rock alternativo, baladas acústicas, y versiones impecables de temas como Canción para los días de la vida y Quiero estar entre tus cosas. Este álbum es un testimonio del legado de María Gabriela, con colaboraciones estelares de Charly García, Fito Páez y Robert Fripp. Más allá de la nostalgia que me produce, Perfume sigue siendo un referente por su producción cuidada y su versatilidad, lo que lo convierte en un disco tan vigente hoy como lo fue hace más de dos décadas.



2) Gabo Ferro – “Todo lo sólido se desvanece en el aire” (2006).

Descubrir a Gabo Ferro fue como encontrar un tesoro musical. Su capacidad para transmitir emociones con tanta honestidad y crudeza me marcó profundamente. Seguí su carrera desde el inicio, viendo cómo pasó de tocar en lugares pequeños a agotar entradas. Este segundo álbum, en particular, me impactó por su lírica poética y desgarradora, además de la entrega total en cada canción. Recuerdo especialmente la presentación en el Centro Cultural de la Cooperación, donde Gabo cantó Dios me ha pedido un techo a capella, sentado entre el público. Todo lo sólido… es un álbum que transita entre lo conceptual y lo íntimo, con una variedad emocional impresionante. Es un disco que, una vez que lo escuchas, te acompaña por siempre por su autenticidad y libertad creativa.

3) Mi Pequeña Muerte – “Hospital” (2000).

Este álbum debut es una joya del indie argentino, un trabajo que, desde que lo descubrí, se convirtió en la banda sonora de mis días. Con canciones como La Primavera, Hospital me acompañó en los auriculares desde mi adolescencia y sigue en mis playlists actuales. La capacidad de Mi Pequeña Muerte para crear paisajes sonoros y atmósferas envolventes, con letras profundas de Julián Perla, es algo que siempre me inspiró. Admiré mucho que un álbum debut tuviera tanta calidad, lo que me mostró que era posible realizar algo así en el circuito independiente. Este disco conceptual, con sus once temas perfectamente hilados, logra una coherencia estética que pocas bandas independientes alcanzan. A nivel emocional y sonoro, Hospital refleja una belleza melancólica y una sinceridad artística que siguen resonando en mí.



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