Larga vida al Tsunami

Estuvimos en el festival Tsunami de Xixón, ciudad que nos abría las puertas a unos días cálidos y noches de buena música. Antes de comenzar con nuestra retahíla musical, hemos de felicitar a la organización por el alto nivel logístico y de atención al espectador: bajísimos tiempos de espera tanto en accesos como en barras, servicios aceptablemente mantenidos y en general, sensación de confort dentro del recinto. Pena que los precios de bebidas fuesen algo altos.
¡Ahora sí! El primer día de festival prometía mucho, con la actuación del grueso de grupos asturianos del cartel: Misiva llenando de energía el escenario Vibra Mahou desde primera hora, los avilesinos Fe de ratas haciendo un amplio repaso de su discografía a continuación (hacía ya mucho tiempo que no asistíamos a un concierto de esta banzada, y fue maravilloso echarse a los oídos “Querida Clara”) y Mala reputación haciendonos saltar como siempre y como nunca con temas como “Que la tierra te sea leve” o “Abriendo camino”…se notaba que era un día especial y nos reservábamos para la que se venía.
Uno de los grandes descubrimientos del festival fue Personal Trainers. El inicio fue algo tímido pero hicieron de su turno un alto concierto: gran energía, mucho juego con texturas e intensidades y un frontman de los pies a la cabeza nos convencieron para no perdernos alguno de los conciertos que esta banda dará en España próximamente (chequead su gira, por favor).

Ya iba poniéndose el sol y llegó el turno de los veteranos No fun at all. Un sonido algo tosco al inicio parecía difuminar la actuación pero pudieron corregir y dar buena cera culminando con “Master celebrator” y “Beat’em down”.
Los maravillosos paisajes y ambientes de Toundra llegaron con la puesta de sol. Vaya viaje, amigos. Esta gente debería impartirse en el instituto porque con pocas bandas uno puede cerrar los ojos y pirarse a otro continente. Turno para La maravillosa orquesta del alcohol con un recinto rozando el lleno. Los burgaleses nunca decepcionan y pusieron a berrear a toda la masa social con sus himnos: “1932” y “Héroes del sábado”, dentro de nuestros preferidos.
Acercándose el fin de fiesta, entraban en escena los gigantes Desakato para despedirse de su tierra. Casi 2 horas de concierto donde hubo todo un abanico de emociones, grandes colabos de Mala reputación y Misiva, y donde pudimos decirles, espero, hasta dentro de unos años, y muchas gracias por existir.
Def con dos y su payaso sonriente cerraron la velada donde ya podíamos amputarnos las piernas a gusto. No nos quedaron muchas energías para brincar, pero los de Strawberry no te permiten bajar la guardia…¡¡¡acción mutante!!!

Tras unas horas de descanso y un magnífico bañito en la playa de San Lorenzo para recargar las baterías, estamos listos para el segundo día del TXF
Aterrizamos en el recinto y nos preparamos para deleitarnos con el trío australiano Wolfmother. Sin duda, su himno “Woman” a mitad del concierto fue uno de los momentos más esperados por los allí presentes. Un sonido muy pulido, muy limpio y muy cañero a su vez, terminó en lo más alto con otro de sus grandes hits: “Joker And The Thief”.
Cambiamos de escenario para presenciar el show de “Bob Vylan”. El dúo británico (voz y batería) actuaba por primera vez en España y se dejó la piel en el escenario. Sus canciones, con una temática política y social muy crítica, conectaron rápidamente con el público. Nos fuimos con la sensación de que si en vez de un dúo, hubieran estado acompañados de una potente base rítmica de bajo y guitarra (ya que estas bases las lanzaban sampleadas), el espectáculo habría sido apoteósico.
Sin tiempo para descansar, nos sumergimos en el punk rock británico de Frank Carter & The Rattlesnakes. Un sonido muy cuidado acompañado por un gran ímpetu de su vocalista, que se empeñó en hacer el círculo de la muerte más grande del festival: lo consiguió.
Acto seguido, turno de Sons of Aguirre & Scila. Sin duda todo un acierto esta unión entre estos dos proyectos musicales, metiendo una base muy metalera al rap satírico de sus tres vocalistas. Sin duda, temas como “Velociraptor vegano” y “Cristales rotos” dando un momento de respiro, fueron varios de los momentos calientes de la noche.
Otra de las actuaciones para el recuerdo sin duda fue la de Dropkick Murphys. La ausencia de su cantante Al Barr fue compensada de manera fantástica por los de Massachusetts y los fans pudimos gozárnoslo con sus grandes hits “I’m shipping up to Boston”, “The boys are back”, “Johnny, I hardly knew ya” y su “Rose Tattoo” para dejarnos una sonrisa de oreja a oreja difícil de disimular en lo que restaba de jornada.
Me Fritos and the Gimme Cheetos, ¿nos hemos salido del Tsunami y hemos acabado en una verbena?, tras confirmar con Google Maps que seguíamos en el recinto nos dejamos llevar por la situación y acabamos bailando unos buenos popurrís de Camela con su toque de punk rock. Con este repertorio, creemos que su lugar correcto en el cartel hubiera sido como cierre del festival el último día.
Y apuramos el final del día con los siempre divertidos Lendakaris Muertos. Los “veteranos de la kale borroka”, que habían pasado por el “centro comercial“ para comprar un “detector de gilipolleces”, “drogopropulsaron” las pocas energías que quedaban entre los asistentes después de un día tan intenso como fructífero.

Tercer y último día de festival…
Vimos en la plaza del ayuntamiento a Catalina grande piñon pequeño. Vaya despelote…que descojone, una banda bien fresca con un directo que no se debería perder todo punki que se digne: “lo mejor de Madrid es cuando me vuelvo pa’ Leon”.
Cambiamos de tercio, ¿Zoo en el Tsunami?, sí, ¡era cierto! Primer concierto en Xixón de los valencianos y, por supuesto, no defraudaron. La voz tan característica de Pancho, acompañada de ese mix de música electrónica y metales nos hizo saltar y menear las caderas con canciones como “Ventiladors”, “Vull”, “Avant” y, por supuesto, no podía faltar su ya famoso “Tobogán”. Preciosa coreografía como respuesta del público.
Sin duda no fue una buena noticia la baja de última hora de Descendents. Para tapar el hueco, Lendakaris Muertos volvió a saltar a la escena. Mismo show que el día anterior. Authority Zero fue otro de esos conciertos que pasan visto y no visto. Muy buen sabor de boca con su punk rock americano.

A continuación, turno de “El Drogas”. En su gira de 40º aniversario de Barricada, no podían faltar los míticos temas con los que nos hemos criado como “No hay tregua”, “Okupación”, “Todos mirando”. Una exhibición aérea acompañó ciertos momentos del concierto (por suerte no fueron muchos, ya que el ruido de los cazas era atronador). Larga vida a Enrique Villarreal.
Hellacopters dieron un concierto muy serio. Gente con mucha experiencia y bolos a los hombros y verdaderos himnos. Dicho esto, no sabemos qué pasó con el sonido, pero fue una pena no oírles en plenitud. No como Ilegales, que con un sonido cristalino, como la Fender de Jorge, nos pusieron a bailar y reír a todos los “macarras”.
Llegamos al último concierto del festival con más voluntad que energía. Anabel lee cerraban este Tsunami ’23 con las fuerzas que a nosotros nos faltaban. Este trio catalán puso un broche de oro al evento con lo que ellos autodenominan ni indie ni punk, voces claras y guitarras gananciales.
